Panorámica de Roncal
El pueblo de Roncal se asienta a ambos lados de la cuenca del río Esca.
El núcleo mayor, a la izquierda, dividido en los barrios Iriartea, Iriondoa y Arana, asciende hacia la cumbre de Santa Bárbara. A la derecha el barrio del Castillo, ascendiendo hasta su ermita del siglo XVI dedicada a la Virgen del mismo nombre, Patrona de la Villa y finalmente, San Juan.
Sus calles empedradas y sus casas de tipo pirenaico conforman un conjunto de equilibrada arquitectura popular.
Sobresalen algunas mansiones notables de los siglos XVII y XVIII bajo la iglesia de San Esteban del siglo XVI.
Topográficamente es éste un pueblo enclavado en el fondo del valle y de transición climática: de un paisaje submediterráneo a otro atlántico.
Sus espacios agrícolas hoy en día se limitan al cultivo de escasas huertas a la vera del Esca y al huerto familiar, próximo a las viviendas.
Componen el paisaje chopos, saucedas, bojes, serbales, quejigos, carrascas, pino albar y pastizales.
Habitualmente nos acompañan el mirlo común, el carbonero garrapinos, la lavandera cascadeña, el petirrojo, la picaraza, el gavilán común, el azor, el pinzón, la ardilla, la marta y el zorro.
Los cazadores prefieren el corzo y el jabalí, y a los pescadores les encantaba el lance con las truchas del Esca.